Ana & Gil

Todo empezó en abril del 2014, cuando en una app de aquel entonces se llamaba Brenda, fue la primera vez cuando intercambiamos huellitas,

Una chica de alrededor de 23 años, soltera, con un cabello impresionantemente chino, psicóloga de profesión y amante de harry potter y de nadar.

Al ver esa descripción sólo me dio la curiosidad de empezar una plática, ya que no cumplía con los requisitos que buscaba en una mujer.

Nos hicimos amigas, nos contamos hasta el más íntimo de lo secretos, todo mediante WhatsApp pasando hora de plática, reclamándonos si una a la otra no la saludaba en todo el día; después de casi 2 meses de sostener conversaciones por mensaje, se dio la tan esperada cita. Fue una de esas citas que no sabías el cómo reaccionar, el lugar de la cita Coyoacán cerca del kiosko, y fue ese 2 de julio cuando la vi sentada en una banca, con un pantalón de mezclilla un saco negro y un cigarrillo, con muchos nervios nos saludamos, caminamos,platicamos, bebimos cerveza, reímos, y llegó ese momento que tuvimos que despedirnos.

Al siguiente miércoles llegó a mi oficina un hermoso ramo de flores donde tenía una nota que decía "si adivinas quién soy, es porque ya sabes que me gustas"  fue el detalle más inesperado que pude haber tenido, obvio Gil me enamoró con esos pequeños detalles, después de una semana de habernos conocido empezamos salir, por desgracia vivía en mi casa, no estaban de acuerdo con las relaciones gay, digamos estaban muy a la antigua aún mis papás y no me atrevía a decirle que estaba saliendo con el hombre perfecto convertido en mujer,  así fueron pasando los días, los meses, y en mi casa cada vez era más difícil ya que empezaban a sospechar mi relación, hicieron lo posible mis papas para sacarme de trabajar, y así encerrarme por casi un mes, sin teléfono, sin comunicación nada.... gil y yo desesperadas, hasta que un día me armé de valor y me escape un jueves por la mañana, y salí en dirección de mi amor, llegue nos abrazamos casi un mes sin vernos, y ahora fue la pregunta de los millones,  ¿qué haremos? Afortunadamente los papas de Gil son la onda, me abrieron las puertas de su casa, diciéndome aquí las apoyamos, pos todo diciembre sin saber de mi familia, hasta que un día en enero llegó un citatorio por parte de kapea, se le acusaba a Gil, de secuestro y trata de blancas, sí, aunque no lo crean mis papas lo hicieron, fuimos al careo con mis pos y cuando los tuve enfrente solo les dije: papá mamá, es mi decisión estar con Gil,  nadie me obliga, estoy con ella porque la quiero.

Ya se imaginarán hasta lo que no me dijeron, nunca nos volverás a ver, mal agradecida etc etc.

Tiene casi 3 años qué pasó y aun mis papás siguen sin dirigirme la palabra, pero como una sabia persona me dijo, la libertad cuesta, y a veces no sabes de qué manera.

Hoy en día no me arrepiento de haber tomado la decisión de competir mi vida con Gil, se que algún día mis padres regresarán conmigo.

Hoy Gil y yo estamos en los preparativos de nuestra boda el siguiente noviembre, para reafirmar que nuestro amor es eterno y para siempre.