Mariana & Belén

Hace más de dos años conocí a la mujer que cambiaría mi vida por completo. Ambas estábamos un tanto escépticas con respecto a conocer a personas nuevas ya que salimos de relaciones algo complicadas. Sin embargo, eso no nos detuvo para conocernos de mandarnos mensajes y platicas extensas a horas muy tardes. Al pasar unos meses esta chica me invita a salir por lo que acepto.

 

Y es así como tuvimos nuestra primera cita fuimos a comer, ella estaba un tanto seria y yo algo nerviosa, movimientos torpes, miradas que evadían los ojos de la otra. Por la tensión del momento ella me ofreció tomar un poco para relajarnos así que paso una copa tras otra y poco a poco comenzamos a relajarnos.  Al cabo de unas horas ambas cambiamos por completo nuestra postura y en ese momento me di cuenta que ella era bastante ocurrente y graciosa y yo pues… solo era yo misma sin mascaras.

 

Y ahí fue donde me di cuenta que ella podría formar algo importante en mi vida aun no sabía si una pareja, pero si una amiga.

 

Al cabo de los días nos escribíamos más y teníamos una necesidad de vernos más tiempo hasta que me invito a salir como una cita ya cotidiana. Acepte por supuesto. En cuanto la vi, para ser sincera, la noté algo diferente me sonreía más, pero a la vez la notaba un tanto nerviosa. No sabía que pasaría en ese momento, lo intuía, pero no creía que fuera posible ya que ella me decía que no buscaba nada formal por el momento.

 

Es así que ese 7 de Abril de 2015 fuimos a cenar, pareciera que el lugar se prestó para el momento. Pedimos nuestra cena y antes de que llegara la comida, me toma de la mano y me mira fijamente dándome un libro y diciéndome “Acabo de terminar este libro y siempre que estaba leyéndolo no podía dejar de pensar en ti así que te lo regalo” En cuando me da el libro me pide que lo abra y me doy cuenta que hay un separador de hojas en el cual estaba escrito “Quieres ser mi novia?” Obviamente le dije que si por lo que comenzamos una relación por fin formal después de meses.

 

Al comienzo de nuestra relación ya formal fue un tanto complicada ya que a los pocos meses internan a un ser querido y yo era responsable de esta persona, pero mi ahora novia siempre estuvo conmigo 24/7 tomándome mi mano y siempre dándome la seguridad que necesitaba en ese momento.

 

Gracias a Dios todo mejoró y fueron pasando los meses con altos y bajos como todas las parejas hasta un 19 de Noviembre de 2016 que me dijo que fuéramos a una fiesta de sus amigos de Universidad, acepte pero ella me comento que me vería allá porque tenía una comida antes y no me podía llevar, la verdad se me hizo algo raro y en los últimos meses la note algo extraña siempre cansada o pensativa. Así que ese día me molesté, pero no le di la importancia para discutirlo en ese momento. Ella se fue sin más.

 

Al llegar la noche me habla diciéndome que ya llego a la fiesta y que pasarían por mí ya que yo no sabía llegar. Al llegar por mi, la amiga de mi novia y mi hermana (quien me iba a acompañar a la fiesta) me dan diferentes cosas de Harry Potter (mi gusto culposo) y me extraño que me dieran esas cosas y me pidiera que me las pusiera. Al llegar al departamento de su amiga veo que todo esta muy callado y sale mi mejor amiga a darme un abrazo y ponerme “el sombrero seleccionador” (otra vez Harry Potter), sentí que mis manos comenzaban a temblar porque comenzaba a intuir lo que sucedería.

 

Así que entro en el departamento que estaba solo alumbrado con velas y luces y una silla en el centro rodeada de todos “mis” y “sus” amigos, ¿me sientan en la silla y comienza una canción que siempre que escuchaba mi novia me decía “cuando te pida que te cases conmigo te pondré esa canción” por supuesto que al escucharla sabía que sucedería así que salió con un ramo y acercándose lentamente me dice “Te quieres casar conmigo?” Claro que acepte.

 

 

A los pocos meses nos fuimos a vivir juntas pasando altibajos, viviendo y experimentando cosas nuevas pero siempre juntas alimentando día a día nuestra historia de amor.