Moisés & Jerry

Quiero compartirles la historia de cómo Moisés y yo nos conocimos. El 10 de mayo del 2014 llevé a mi mamá a comer a su restaurante favorito mismo que está justo a la vuelta de su casa. Al terminar de comer nos dirigimos por un helado y pasamos enfrente de un edificio muy bonito y moderno, recuerdo perfecto cuando le dije a mi mamá que bonito lugar quiero vivir ahí y reímos.

Por la noche entré a una aplicación llamada MeetUp en la cual se forman grupos con intereses particulares para salir a diversos lugares, reunirse o platicar. Como al día siguiente era domingo y no tenía nada que hacer acepté asistir a un tour por las ruinas de Tlatelolco y la mayoría iba en parejas o con amigos. En ese mismo grupo iba un chico muy guapo que al realizar una pregunta al guía con acento norteño me cautivó. Ni tardo ni perezoso le hice la plática y resultó ser alguien muy agradable y ameno, además de guapo (sí ya sé que ya lo había dicho pero lo reafirmo).

Al terminar la visita guiada nos dirigimos a la avenida a tomar un taxi y me invitó a comer a su casa, por supuesto acepté. Estaba tan interesante la plática que no puse atención de a dónde le había pedido al taxista que se dirigiera. Fue tal mi sorpresa al ver dónde vivía que al bajar del taxi me preguntó si estaba bien a lo que solo asentí con la cabeza. Era el edificio bonito que el día anterior había visto con mi mamá y que quedaba justo a espaldas de mi casa (pausa para valorar el poder del decreto). Comimos una deliciosa paella que según había cocinado, meses después me confesó
que la había comprado pero me quería apantallar, terminando fuimos al cine, por un café y regresamos al departamento donde pasamos la noche juntos. Esa noche hubo fuegos artificiales (en sentido figurado) y supe que ese hombre era para mí.

Los dos veníamos de relaciones largas y tormentosas pero él estaba aún afectado por el rompimiento por lo que fui paciente con su proceso, sin embargo, desde el día que nos conocimos nunca nos separamos y la pasábamos de maravilla. Él no tenía intenciones de comprometerse en una nueva relación tan rápido. Cuando por fin se animó a presentarme a sus amigos (puras parejas heterosexuales y también norteños todos), entre los invitados había un chico gay, invitado de uno de sus amigos que al igual que yo fumaba y nos acercamos a una ventana y empezamos a platicar, cosa que a Moisés le molestó sin aparentar. La verdad es que era un chico agradable pero ninguno de los dos tenía intenciones de ligue.

Al día siguiente después de un concierto, Moisés me pidió ser su novio (sí a la antigüita) porque me confesó que tuvo temor de perderme por no decidirse a tiempo y seguir permitiendo que el miedo que le dejó su relación anterior pudiera más que sus ganas de empezar una historia conmigo.

Conmovido hasta las lágrimas acepté encantado la propuesta y oficialmente continuamos escribiendo nuestra historia como pareja. Como él tenía rommie (una amiga de la infancia), decidimos que se mudara a mi departamento donde vivimos dos años. Durante ese tiempo hicimos cientos de cosas juntos.

A finales del año pasado, tomamos la decisión de comprar un departamento y empezamos la búsqueda, la cual no fue sencilla, ya que nos topábamos con opciones que no cumplían con nuestras expectativas, empezamos a desanimarnos y paramos la búsqueda por un momento. Nos fuimos de viaje a la hermosa laguna de los 7 colores: Bacalar, en el estado de Quintana Roo para despejar nuestras mentes; estando allá nos contactó nuestro agente de bienes raíces para decirnos que encontró un departamento en la zona que buscábamos y que nos prometía que rebasaría nuestras expectativas, que estaba hermoso y que estaba en nuestro rango de compra. Acordamos reunirnos a nuestro regreso para verlo.

Unas semanas después, nos vimos en la oficina del agente para después dirigirnos al departamento. En esta ocasión casi me desmayo porque el departamento se encontraba... en el edificio hermoso donde había dicho que quería vivir, donde vivía y conocí a Moisés pero sobre todo donde nuestra historia había comenzado.

Vimos el departamento y efectivamente era mucho mejor de lo que esperábamos, enorme, con mucha luz que entraba por un gran balcón, además de contar con un roof garden donde se puede admirar toda la ciudad. Sin pensarlo dos veces y con las sonrisas imborrables en nuestros rostros, decidimos hacer una oferta.

No pasó ni un mes y el departamento de nuestros sueños ya era nuestro. Nos mudamos con toda la alegría del mundo, lo decoramos y amueblamos con todo nuestro cariño y desde hace un mes vivimos ahí.

Este mes cumplimos 3 años juntos y cenamos para celebrar lo afortunados que somos por habernos encontrado y por la hermosa historia que nos ha tocado protagonizar. Desde ese día observé a Moisés extraño, inquieto, nervioso y por más que le preguntaba que tenía siempre respondía que estaba muy estresado por un par de proyectos en el trabajo y pues le creí.

Pasaron dos semanas y su actitud inquieta crecía e insistía que era por el trabajo, lo que yo no sabía es que estaba cocinando una sorpresa para mí en contubernio con mis hermanas, mi cuñado, mi sobrino y algunos amigos.

La semana pasada, Moisés me dijo que no hiciera planes el sábado por la noche porque me quería invitar a un show. Al preguntarle de qué era el show, titubeó y me dijo que no preguntará que era sorpresa, y dos minutos después me dijo que era de flamenco, aunque no lo sentí muy seguro pero dije, ok.

El domingo pasado fue el cumpleaños número 1 de mi otro sobrino y mi hermana nos pidió a mi otra hermana y a mí adornar su casa desde el sábado porque ella no podría hacerlo, les dije que sí pero que tenía que estar de regreso a determinada hora porque iba a un show con Moisés y me dijeron que sí, que solo tardaríamos una hora. Al llegar al departamento de mi hermana, había cientos de instrucciones para elaborar muñecos, backs, vasos, personalizadores, etc, supe que tardaríamos más de una hora. Cada vez que terminaba algo mi otra hermana me decía ahora hay que hacer esto y esto y esto. Me sentía muy presionado porque ya teníamos más de 3 horas y no terminábamos.

Cuando llevábamos 4 horas le dije a mi hermana que le cancelaría a Moisés porque no íbamos a terminar a lo que se sobresaltó y respondió ¡noooo, si terminamos, de hecho ya no falta mucho!. A las 5 horas terminamos y salí volado a bañarme y arreglarme. Al llegar a casa encontré un camino de rosas y tarjetitas repartidas por el departamento con instrucciones como “hoy tendremos una cita muy especial”, “ve a la recámara”, “usa la ropa que está sobre la cama”, etc. Recibí un mensaje de Moisés que decía “arréglate con calma y cuando estés listo avísame”, le preguntaba dónde estaba y que era todo eso pero no me respondía solo me daba instrucciones.

Me bañé y arreglé súper emocionado y ansioso de conocer los siguientes pasos. Al terminar le escribí para avisarle que estaba listo y me dio una siguiente instrucción “abre el horno”, donde había una nota que decía “esta es tu comida favorita, qué tal si la calientas y la subes al roof garden, allá te espero”.

No podía controlar los nervios y la emoción, calenté lo más pronto posible y subí al roof de prisa. Al llegar me topé con una maravillosa sorpresa, un escenario totalmente montado con rosas, velas y decenas de fotos de nuestros viajes, reuniones, con nuestras familias, amigos, etc. En medio de todo eso estaba Moisés súper nervioso y con los ojos cristalinos, fue tan mágico el momento que al escribirlo me vuelvo a emocionar. Con hermosas palabras minuciosamente pensadas resumió nuestra bella historia y me dijo que no había lugar más indicado y mágico que nuestro hogar para pedirme que me casara con él. Después de darme un hermoso anillo hecho especialmente para mí, los dos lloramos, nos besamos y abrazamos mientras todo lo demás dejaba de existir.

Somos muy afortunados, rodeados de muchas personas que nos aman, que apoyan y bendicen nuestro amor. Contamos con el amor de nuestras familias, amigos y compañeros de trabajo que comparten nuestra felicidad. Sin duda, somos el uno para el otro y por si se lo preguntaban... dije que ¡Sí! y no podemos esperar a juntos diseñar la boda de nuestros sueños que se llevará a cabo en una noche que seguramente será tan especial como el resto de los momentos que hemos vivido juntos durante esta historia.